El Tarot y La Videncia

Descubre los temores del signo Sagitario

Todos tenemos temores ocultos que condicionan nuestro comportamiento. El signo del zodiaco bajo el cual has nacido es un factor determinante para conocer el tuyo.

Aunque parezca increíble, el aguerrido signo de Sagitario también tiene sus temores. Lo bueno de ser tan valiente es que nunca se paralizará a causa del miedo, sino que lo vencerá para seguir adelante en la vida y cumplir con su maravilloso destino.

¿A qué le teme Sagitario?

  • A la repetición: repetir la misma actividad todos los días, llevaría al centauro uno de sus miedos más grandes: la rutina. Esto también aplica al trabajo y al amor. Por ello es que cambian de empleo tan seguido y no logran comprometerse con un amor de forma definitiva. Todo lo que lleve en su portada la etiqueta “para siempre”, inquieta los corazones de los arqueros y los hace sentir confinados a la perpetua prisión de la reiteración de un día idéntico a otro.

 

  • A las personas dependientes: si hay algo que le provoca pavor a los libres arqueros son las personas dependientes. El mayor riesgo que corren es que dichas personas los confundan con nativos de los que pueden depender. En tal caso, tendrían a alguien que los llame permanentemente para saber en dónde están, por qué no se han comunicado en todo el día y si piensan tardar mucho en llegar. Y este rechazo que sienten hacia quienes dependen de ellos no solo se aplica al amor, sino también a los miembros de su familia y a sus amistades. Lo peor que le puede suceder al arquero es que alguien le diga que lo estaba esperando para hacer algo. Ellos solo se rodean de personas que hacen su propia vida y que la comparten con ellos, pero nunca de quienes detienen su existir para esperar que el centauro los rescate.

 

  • Al control: no soportan ser controlados por nadie. Su independencia y libertad de acción los lleva a diferentes lugares de la geografía mundial. Saben dónde se despiertan, pero nunca dónde irán a dormir. Si intentas ejercer tu control sobre ellos, serás repelido.

 

  • A no poder dominar: los seres humanos somos contradictorios y Sagitario, más allá del mito que lo envuelve, es un ser humano. Por ende, la contradicción también es parte de su esencia. En este caso, se manifiesta en la dualidad que presenta ante el control: no admite recibirlo, pero no puede vivir sin impartirlo. En el terreno en el que habita un centauro, todo debe ocurrir según su voluntad. Un ejemplo claro es la convivencia, instancia en la cual pretenderá decidir hasta dónde guardan su ropa quienes cohabitan bajo su mismo techo.

 

  • A estancarse: el letargo y la pereza son los enemigos número uno del activo arquero. Su pavor a quedarse estancado en el tiempo y no evolucionar es tan grande, que cambiará de dirección tantas veces como crea que ha permanecido más de lo conveniente en un mismo lugar.

 

  • A la ignorancia: hay mucho de orgullo y de ego en un centauro. Por lo tanto, no puede permitirse el lujo de ignorar los hechos más importantes de la vida, de la historia y de filosofía. Son grandes investigadores, ya que no les gusta que los agarren mal parados ante el surgimiento de una conversación intelectual.