El Tarot y La Videncia

Cómo influye Venus en Libra y Tauro

Venus, el planeta del amor y de la belleza, tiene a su cargo dos signos del zodiaco: Tauro y Libra. Su magia llega a cada uno de ellos de forma diferente. De modo que hoy te contaremos cómo es que cada uno de estos signos se ve moldeado por un planeta con una fuerte historia en su haber.

El poder de Venus en Tauro

  • Selectivos: seguramente habrás notado que Tauro no es de esos signos que pueden ser hallados en cualquier tipo de entorno o que acepta comer cualquier cosa. Esa selectividad natural en ellos proviene de su planeta regente.

 

  • Buen gusto: su paladar negro es famoso. Están dotados de un exquisito buen gusto tanto para la comida como para la música, la vestimenta, los perfumes y el arte.

 

  • Buscadores de placer: no se sacrifican por el bien común, sino que buscan su propio bienestar. No podemos culparlos, ya que es parte de lo que Venus les ha legado.

 

  • Sensualidad: hacen despliegue de una sensualidad sutil, pero contundente. Son más fogosos de lo que su personalidad social deja entrever. Una vez que se sienten en confianza, dejan que su libido hable por ellos. Les encanta el buen sexo, siempre y cuando puedan disfrutarlo con la misma persona a largo plazo.

El poder de Venus en Libra

  • El don de la escucha: todos buscan el consejo de los Libra. ¿Por qué es esto? Porque saben escuchar más allá de lo que oyen. Un hijo de la balanza no se limita a permitir que te desahogues delante de de ellos, sino que pensará una solución para que estés mejor.

 

  • Estetas: su persona, su casa, su ambiente de trabajo y hasta sus mascotas están impregnadas de la belleza que su planeta regente le aporta. Una de sus necesidades primordiales es estar rodeado de cosas y de personas bellas. Con su tacto exquisito, te invitarán a dejar sobre ti su huella de belleza si un día descubren que tu espejo te ha fallado en dejarte salir a la calle sin estar lo suficientemente arreglado.

 

  • Pacifista: huyen de todo conflicto, pero antes de tornarse invisibles en los ambientes en los que reina la hostilidad, intentarán revertir la situación. Su satisfacción más grande es lograr que los bandos enemigos se amiguen, o que al menos puedan tolerarse. Un Libra siempre encuentra los argumentos para justificar lo injustificable, ya que sabe poner en el lugar del otro.

 

  • Egoísta: no podemos pedirle que sacrifique su propio placer para complacer a los demás. Si bien es un signo que está siempre pendiente del bienestar de la otra persona, su propia satisfacción ocupa el primer lugar. Es muy común que agasajen a sus seres queridos de la forma en que a ellos les gustaría ser agasajados.